Ten tu propio satélite espacial con TubeSat

Tuvo que suceder. Poner a un satélite orbitando, cosa muy compleja que no ha sido realidad conseguir hasta la mitad del anterior siglo, puesto que el costo por kilogramo era prohibitivo, se volvió algo tan común que recientemente apareció el primer kit para que lances tu satélite propio al espacio. Y el gasto, pese a no ser un regalo, es bastante acertado.
TubeSat Personal Satellite Kit, hecho por Interorbital System, tiene un peso de 750 kilogramos y cuenta con sitio suficiente a bordo como para que coloques aquello de tu interés para efectuar tus mismos experimentos en el espacio. Varios de seguro se valdrán de esta oportunidad para experimentar con sus mini-estaciones de comunicación en órbita, fotografiar desde el espacio, hacer mediciones de la temperatura, presión, radiación o del campo magnético de la Tierra, entre varias cosas más. El precio de este “juguetito” es de 8,000 dólares, poco menos de unos 7,000 euros. Aunque para un coleccionista puede ser difícil de adquirirlo, no se duda que las universidades o algunos colegios sacarían provecho de TubeSat para encargarse de experimentos sofisticados con sus estudiantes.

Cada uno de los aspectos que se relacionan con la misión fue solucionado. Este kit abarca todo el hardware y software necesario, las baterías y paneles solares, las antenas de comunicaciones e incluso una minicomputadora. Su precio comprende también el lanzamiento a través de un IOS NEPTUNE 30, que va a garantizar que tu satélite llegará a una órbita de 310 kilómetros del planeta. Un detalle que no gusta mucho es que una órbita tan baja solamente permitirá que TubeSat opere durante semanas. Después, la atracción gravitatoria de la Tierra hará que se caiga y se destruya en la atmósfera.
Aún para el siguiente año, se prevén los primeros lanzamientos, y ya existen entusiastas aguardando el tiempo en que sus satélites dejarán el planeta. En caso que esta iniciativa sea exitosa, no demorarán en verse productos semejantes con la capacidad de alcanzar más altas y estables órbitas, permitiendo hacer experimentos hasta más curiosos. Y tú, amigo, ¿qué es lo que mandarías al espacio?





























